Alabar o alentar, ¿Cuál es la diferencia?

Alabar o alentar, ¿Cuál es la diferencia?

M. CARMEN DOLORES RAMOS RAMOSLOLA@HOTMAIL.COM “

Estoy muy orgullosa de ti”, “Eres una niña tan buena”, “No esperaba menos, eres tan inteligente”.

Es común que escuchemos o utilicemos estas frases y pueden parecernos correctas, hasta que reflexionamos en lo que piensa, siente y decide hacer la persona que la recibe (generalmente un niño). Nos puede parecer que las alabanzas funcionan ya que motivan la buena conducta, y pueden disfrutarse, pero ¿cuáles son los resultados a largo plazo?

Hace algunos años Alfred Adler enseñó que “la alabanza no es buena para los niños”ya que cuando un niño recibe con frecuencia este tipo de mensajes puede llegar a presentar una “dependencia o necesidad a la aprobación” en lugar de desarrollar una autoestima sana, y seguridad en sí mismo.

Investigaciones realizadas por Carol Dweck (maestra de Columbia University), encontraron que los niños que fueron alabados cuando terminaban una tarea por ser inteligentes, posteriormente eligieron tareas más fáciles, ya que no querían arriesgarse a cometer errores. Esta investigación es un claro ejemplo del peso que una frase como “muy bien, eres tan inteligente” imprime, de alguna manera, sobre la persona que lo recibe. Por temor a “dejar de ser tan inteligente”, por miedo a equivocarse, a no satisfacer la expectativa de alguien más (generalmente la persona que alaba), se limitan a tomar riesgos por miedo al error.

Entonces, ¿qué tipo de frases podemos utilizar para motivar la buena conducta y el crecimiento personal? Frases de “aliento”. Estas son palabras alentadoras que ayudan a sentirse valioso sin la necesidad de aprobación de los demás. En la misma investigación citada anteriormente, se encontró que los niños que fueron “alentados” por sus esfuerzos, estuvieron dispuestos a elegir tareas más desafiantes cuando se les dio la oportunidad, mostrando así una mayor seguridad en su desempeño. A continuación les comparto información valiosa para poder distinguir entre la alabanza y el aliento. ALABAR

Expresa un juicio favorable de algo

• Expresión de aprobación.

Va dirigido a quien realiza la acción

• Reconoce solo el

producto completo y perfecto.

• Invita a que los niños (personas), cambien en función de los demás (adictos a la aprobación).

Enseña a “depender” de la evaluación

por parte de los demás

(suelen preguntar “¿Cómo lo hice?, ¿Te gusta?, ¿Se me ve bien?)

• Efecto a largo plazo: depender de los demás.

• Ejemplos: “Estoy orgullosa de ti porque pasaste a la final” (le roba a la persona la propiedad de un logro).

ALIENTO

Infunde valor

• Estimula, invita.

Se dirige a la acción

• Reconoce el esfuerzo y los pequeños pasos de mejora.

• Invita a que los niños (personas) cambien por sí mismos. Motivación intrínseca.

• Dirige a la autoevaluación.

Efecto a largo plazo: confianza en uno mismo, independencia

• “El pase a la final refleja tu trabajo duro” (reconoce la propiedad y la responsabilidad por el esfuerzo)

Como ven, puede ser fácil confundir una frase de alabanza con una de aliento, pero cuando conocemos las diferencias y los efectos de estas palabras será más sencillo identificarlas y poco a poco ir modificándolas con el fin de lograr que nuestros hijos / alumnos se sientan cada vez más confiados de sus habilidades. El aliento permite que quien lo recibe se sienta capaz y que reconozca que su esfuerzo es valorado, en lugar de enfocarse en la perfección o en dar gusto a los demás.

Bibliografía Disciplina Positiva para padres.

Manual para el facilitador.

Lynn Lott y Jane Nelsen.

M. Carmen Dolores Ramos Johnson Psicóloga Infantil Maestría en Gestión educativa Certificada como educadora para Padres en Disciplina Positiva. Certificada como EncouragementConsultant ramoslola@hotmail.com FB Taller de Disciplina Positiva / Marzo de 2019.

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